¿Alguna vez te ha pasado lo que al protagonista del cuento Pepincho Repúa? ¿Cómo te has sentido?
¿Alguna vez has visto a tu peque en una situación similar?
Aunque ya sabes que cada persona es diferente y para el acompañamiento emocional nunca hay recetas generales, aquí te presentamos una pequeña guía reflexionando sobre algunos conceptos teóricos. Nos gusta plantearlo como los temas que surgieron entre Rauda y Pepincho en esa larga conversación de camino a casa.
Se trata de una guía un poco peculiar, ya que la iremos completando con ejemplos más prácticos en formato audio y otros recursos en las próximas semanas.
Isabel Nieto, psicóloga

¿De qué hablaron Rauda y Pepincho?
"De púas y caparazón,
y de decir que sí o que no,
trató la larga, larga, larga,
muy larga conversación".
Y también, seguramente, hablaron de:
Amor propio
Es un concepto que implica conocernos a nosotros mismos y nuestras necesidades. Reconocerse, aceptarse con nuestras virtudes y defectos, respetarse y cuidarse emocional y físicamente.
Durante la infancia es fundamental tener amor propio, ya que es en esta etapa donde se va desarrollando la personalidad de cada uno.
El modo en que un niño se percibe a sí mismo —y cómo cree que merece ser tratado— se va construyendo a partir del entorno, especialmente del hogar, la escuela y las relaciones cercanas.
Confianza personal
Es la creencia que una persona tiene en su capacidad para resolver problemas, tomar decisiones, afrontar retos, aprender cosas nuevas, aceptar errores como parte del crecimiento personal… Una persona que tiene confianza personal reconoce sus logros, y defiende sus necesidades desde el respeto al otro pero sin la necesidad de su aprobación.
Es importante acompañar y fomentar la confianza, ya que les ayuda a:
- desarrollar su autoestima
- sentirse libres para explorar y así aprender
- tomar consciencia de lo que pueden hacer por sí mismos
- poner límites a los demás
- aprender a socializar
Autocuidado
Es el conjunto de acciones que realizamos de manera consciente para mantener, proteger o mejorar nuestro bienestar físico, emocional, mental y espiritual.
En la infancia, el autocuidado debe ser acompañado por los adultos, que tienen la tarea de guiarlos y ayudarlos a tomar conciencia de sus necesidades básicas y emocionales, así como el desarrollo de hábitos saludables.
Comunicación no violenta
Ante situaciones similares a la que vive Pepincho, hay algunos métodos que pueden ayudar a resolverlas de una forma sana y positiva para todos. La CNV (comunicación no violenta) es una forma de comunicarse que busca la empatía, el respeto mutuo, la honestidad, el cuidado mutuo y la conexión auténtica, tanto con nosotros mismos como con los demás. Es una herramienta poderosa para resolver conflictos, expresar necesidades sin agresión y escuchar sin juzgar.
Asertividad
Es la habilidad de expresar nuestros pensamientos, emociones, necesidades y derechos de forma clara, directa y respetuosa. Nos damos el permiso de poner límites y decir no, sin culpa. Escuchamos y nos escuchan.
“Mis necesidades son igual de importantes que las tuyas”.
Culpa
Es la emoción que surge cuando sentimos que hemos hecho algo mal, hemos roto las reglas culturales o hemos traicionado nuestros valores. O simplemente cuando sentimos que no hemos cumplido las expectativas de los demás. Es una especie de señal interna que nos indica que hemos causado daño o actuado de forma incorrecta, ya sea de forma real o percibida.
Compartir
Es una habilidad social y emocional que implica que entreguemos voluntariamente algo que consideramos nuestro.
Esta habilidad no está asociada a la generosidad.
Ni hemos de compartir sí o sí siempre con todo el mundo, ni somos malas personas si no compartimos, ni tiene por qué haber reciprocidad por el hecho de dar.